viernes 31 de julio de 2009

Nos quieren estafar?


Actualmente tanto los supermercados como las tiendas de retail están abarcando una cuota mayor del mercado, haciendo prácticamente desaparecer al pequeño comerciante.
Con lo anterior, no quiero decir que esto este mal o que no existan ventajas para nosotros como clientes, es claro que por los volúmenes de compra que manejan estas grandes empresas pueden ofrecer precios muy competitivos al público y condiciones de crédito que ponen muchos bienes al alcance de un público que sin este sistema de compra (el crédito), les estarían vedados.
Pero se han preguntado qué pasa cuando los pequeños comerciantes prácticamente desaparecen y sólo quedan 4 o 5 grandes cadenas controlando todo el comercio de una ciudad pequeña como es Chillán, no les ha pasado que recorren todas las grandes cadenas buscando el mejor precio, y oh!, sorpresa se encuentran con que en todas el producto que buscan está al mismo precio.
El ejemplo anterior, me ocurrió hace unos días, buscando determinado producto, recorrí las grandes cadenas que existen en Chillán y en todos lados lo que buscaba costaba lo mismo, lo que despertó mi paranoia, ante esto, fuí a una pequeña multitienda de la ciudad y si bien el precio era el mismo, me dieron un 10% de descuento y un regalo, promoción que a diferencia de las grandes tiendas no estaba supeditada a tener la tarjeta de la tienda como en otros lados.
Moraleja, la concentración del comercio en definitiva, si bien ofrece precios más bajos, termina estandarizándolos y obligándonos a comprar con sus medios de pago para acceder a un mejor precio, lo que es un engaño, ya que por intereses y comisiones terminamos pagando más.
De manera que cuando nos sea posible, debemos preferir al pequeño comerciante ya que esto amplia la oferta y genera una real competencia y no una lucha comercial que se da sólo en la publicidad de estas grandes cadenas, ya que finalmente la evidencia señala que existe concertación de precios, y nos siguen estafando diciéndonos lo contrario.